Encuentro entre generaciones en la Academia de Infantería
El pasado 1 de junio tuvimos la oportunidad de asistir a la tradicional comida que organiza la Academia de Infantería de Toledo con motivo del aniversario de la creación de la Academia General Básica de Suboficiales y de la Escala de Suboficiales del Ejército de Tierra.
Aunque el acto principal es la comida de hermandad, la jornada permite también recorrer parte de las instalaciones de una de las academias más emblemáticas de nuestro Ejército y visitar su interesante museo, donde se conserva una parte importante de la historia de la Infantería española.
Sin embargo, lo más valioso de la jornada no fueron los edificios ni las vitrinas, sino la oportunidad de compartir mesa y conversación con los alumnos de primer y segundo curso de la AGBS que actualmente completan su formación específica en Toledo.
Durante la comida pudimos intercambiar impresiones con ellos en un ambiente distendido y comprobar que, aunque los tiempos cambian y las condiciones de servicio evolucionan, siguen presentes los valores que han caracterizado tradicionalmente a los suboficiales del Ejército de Tierra: el espíritu de servicio, la responsabilidad, el compañerismo y la voluntad de superación.
Especialmente enriquecedor resultó el encuentro entre generaciones. Para quienes llevamos años vistiendo o hemos vestido el uniforme, supone una satisfacción comprobar que el relevo está garantizado y que los futuros sargentos mantienen la ilusión y el compromiso propios de quienes han elegido una profesión al servicio de España.
Quizá sorprendió que la asistencia de suboficiales en activo, en reserva y retirados rondara apenas el centenar de personas, una cifra modesta para una celebración que representa a miles de compañeros formados a lo largo de más de cinco décadas en la AGBS.
Aun así, quienes acudimos regresamos con una sensación común: la de haber disfrutado de una jornada de convivencia especialmente agradable y de haber renovado, una vez más, ese vínculo invisible que une a generaciones de suboficiales más allá de las promociones, los destinos o los años de servicio.
Sin duda, una experiencia que merece la pena repetir y que esperamos volver a disfrutar el próximo año.