Gracias a su apoyo a Ucrania:
EE. UU. a debilitado a Rusia y ha mandado un mensaje a China

Desde una perspectiva militar, la situación en Ucrania sigue dependiendo del apoyo armamentístico de Estados Unidos, ya que Europa aún no ha desarrollado una capacidad industrial-militar suficiente para suplir esta necesidad. La continuidad de este respaldo es clave para evitar que Rusia pueda plantearse nuevas ofensivas territoriales en el futuro. Europa tendrá que ponerse las pilas si quiere poder tener voz propia en el futuro, o se la comerán entre EE. UU., Chica y Rusia.
Trump ahora éxige compensaciones a Ucrania por su apoyo bélico, pero esconde que realmente ha sido EE. UU. el gran beneficiado con ese apoyo. Desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022, Washington ha destinado aproximadamente 67.000 millones de dólares en asistencia militar a Ucrania, lo que representa menos del 3 % de su presupuesto de defensa en ese período. Con esta inversión, que además ha fortalecido a su industria de Defensa, y la lucha y sangre del pueblo ucraniano, EE. UU. ha logrado debilitar significativamente a Rusia, con la destrucción de:
- Más de 10.500 tanques y vehículos blindados
- Más de 270 aeronaves
- Una parte importante de la flota rusa del Mar Negro
- Además de cerca de 700.000 soldados rusos caídos en Ucrania.
Estas pérdidas reducen la capacidad de Rusia para emprender nuevas agresiones, tanto contra Ucrania como contra la OTAN. Asi pues, el benefico no ha sido sólo para Ucrania, al poder defender mejor su territorio, sino más bien un "win to win".
EE. UU. puede sostener esta ayuda sin afectar sus intereses estratégicos en otras regiones como Taiwán
Lo cierto es que la capacidad industrial de Estados Unidos le permite suministrar armamento a ambos países sin comprometer sus compromisos estratégicos. Existen varias razones para ello:
- Las necesidades de defensa de Ucrania y Taiwán son diferentes.
- Las líneas de producción están en expansión.
- Existen grandes reservas de ciertos sistemas de armas.
Respecto a la conveniencia, en términos estratégicos, frenar la expansión rusa mediante el respaldo a Ucrania es una medida preventiva que puede evitar conflictos mayores en el futuro. Estados Unidos tiene los medios para hacerlo sin desatender otras amenazas globales demás de relanzar su industria armamentística y encima pedir compensaciones a los que luchan directamente también por sus intereses.