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El Milagro de Empel - La V Prom. en Paises Bajos



Todos los que somos infantes conocemos el origen de la Patrona de la Infantería española, la Inmaculada Concepción, y lo que se llamó “El milagro de Empel”, que resumo a continuación:

El milagro de Empel

Durante la guerra de los 80 años (1568–1648), los soldados españoles rompieron el cerco al que les sometían los holandeses en la isla de Bommel, entre los ríos Mosa y Waal, gracias —según la tradición— a la intercesión de la Inmaculada Concepción. Los Tercios del maestre de campo Francisco Arias de Bobadilla se encontraban en una situación desesperada: el almirante Holak encabezaba el asedio y, ante la negativa de los infantes españoles a rendirse, ordenó abrir los diques para inundar el campamento.

Empapados y sin víveres, el maestre Bobadilla mandó cavar una trinchera, y fue entonces cuando la pala de un soldado topó con una tabla flamenca que representaba a la Inmaculada Concepción. Considerando el hallazgo como una señal de protección divina, se improvisó un pequeño altar. Aquella noche, un viento inusual y extremadamente frío heló las aguas del Mosa.

Al amanecer del 8 de diciembre de 1585, los españoles avanzaron sobre el hielo y atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga, obteniendo una victoria tan completa que el propio Holak afirmó: “Tal parece que Dios es español al obrar tan grande milagro”. Ese día, entre vítores y aclamaciones, la Inmaculada Concepción fue proclamada Patrona de los Tercios de Flandes e Italia. El episodio, inmortalizado en un célebre cuadro de Augusto Ferrer-Dalmau, quedó grabado para siempre en la tradición de la Infantería española.

Existe una asociación llamada El Camino Español, que realiza un viaje anual a la zona para rendir tributo a la Virgen y organizar diversos actos conmemorativos. Un pequeño grupo de componentes de la V Promoción decidimos unirnos y trasladarnos a la localidad, asistiendo el 29 de noviembre a estos actos. Después de pasar unos días en Ámsterdam, nos dirigimos a Empel para participar en ellos.

El milagro de Empel

La jornada comenzó junto a la orilla del río, en el lugar donde las investigaciones sitúan el hallazgo de la tabla. Allí, los organizadores —entre ellos dos generales españoles destinados en Bruselas y Paises Bajos, un teniente coronel, el páter castrense y el vicepresidente de la asociación— pronunciaron varios discursos sobre el momento de la aparición y el contexto histórico del suceso.

A continuación, nos trasladamos a la ermita de Empel, donde se cantó el himno de Infantería y la Salve Regina. Más tarde acudimos a la iglesia de la localidad, donde asistimos a nuevos discursos y a una misa oficiada por el páter castrense y un sacerdote local. El acto estuvo acompañado por personajes vestidos de época y un coro que enriqueció la solemnidad del momento.

El milagro de Empel


Al finalizar, los componentes de la V Promoción obsequiamos a los organizadores neerlandeses con una placa conmemorativa, que agradecieron y colocaron en la propia iglesia.

Tras los actos, disfrutamos de una comida de confraternización con el resto de la expedición y, posteriormente, regresamos a Ámsterdam, donde permanecimos dos días más.


El milagro de Empel

La experiencia ha sido profundamente gratificante: en primer lugar, por el reencuentro entre compañeros de promoción venidos de distintos rincones de España; en segundo lugar, por la oportunidad de disfrutar de unos días de convivencia y turismo en Países Bajos; y, sobre todo, por la emoción de asistir a los actos de la Inmaculada en un entorno tan privilegiado, descubriendo de primera mano la consideración que muestran allí hacia los españoles y la gran devoción que sienten por la Inmaculada Concepción.


¡Viva la Inmaculada!, ¡Viva la fiel Infantería!


JOSÉ HERRADÓN - V PROM.


MAS INFORMACIÓN: El milagro de Empel en Wikipedia