Curso Bgda. en la 1ª Prom.
noviembre 26, 2025
Pasados ocho años desde la entrega de despachos de sargento en la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn (Lérida), la Primera Promoción fuimos promovidos al empleo de Sargento Primero por Orden 362/19133/1985 (BOD 120) de fecha 29JUL1985. Este empleo no significaba más que un pequeño incremento en el sueldo y un cambio en la divisa, pues el resto de los cometidos y servicios eran los mismos.
Dos años después se establece para la Primera Promoción (afectaría también a la II Prom.) la realización del curso de Brigada, según la Orden 362/08640/1987 (BOD 84) de fecha 6MAY1987. No obstante, este curso tardaría en surtir efecto bastante tiempo. Tras una fase por correspondencia, fuimos convocados a un examen en la Escuela Especial Militar de Villaverde, donde, durante los días 27 y 28 de enero de 1988, realizamos pruebas físicas y culturales previas a la fase presencial en dicha Escuela.
Todos los que superamos el examen de ingreso al curso nos presentamos el 9 de mayo en la Escuela Especial Militar, coincidiendo con compañeros de distintas armas. Por razón de espacio, se organizaron tandas. Durante el curso realizamos tareas inherentes al nuevo empleo, profundizando en materias como informática, adiestramiento físico y otras asignaturas, finalizando con pruebas evaluatorias en cada una de ellas.
Por Orden 562/13078/88 (BOD 136) de fecha 15JUL1988 se publicó la relación de quienes habíamos sido declarados aptos en el curso de ascenso a brigada. De los presentados, veintitrés compañeros no superaron el proceso. Sin embargo, la publicación oficial de esta lista no sería efectiva hasta la Orden 562/10732/90 (BOD 140) de fecha 18JUL1990.
Habían pasado trece años desde la entrega de nuestros despachos de sargentos en la Academia. En ese tiempo tuve la oportunidad de ser comisionado en dos ocasiones a Francia, donde charlando con suboficiales formados en la Escuela Militar de Saint-Michel, me contaron que ellos pasaban cuatro años de sargento y dos de sargento primero antes de poder ascender a brigada. También hablé con algunos italianos, quienes indicaron que, tras una formación específica, salían de su escuela con el empleo de brigada, ingresando como cabos primeros. Solo quienes no alcanzaban cierto nivel pasaban por el empleo de sargento. Uno de estos brigadas era Rizo, con quien compartí misión en Kosovo.
Era esta (ya de vuelta en España) una de las discriminaciones por razón de escala, puesto que los tenientes de Academia, entre los tres y cuatro años después de haber recibido sus despachos, ascendían al empleo de capitán, con nuevos cometidos. Otra discriminación fue que hasta 1995 los suboficiales no pudimos ingresar en la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, reservada únicamente a la escala de oficiales hasta ese año.
No obstante, como dice el refrán, "agua pasada no mueve molino", y es cierto que la reforma de escalas supuso un antes y un después. Recuerdo cuando cambió la ley de ascensos y vicisitudes: mi último coronel me dijo en privado que aquella ley tenía al menos una virtud, que “fastidiaba a todos por igual”.
Tan significativo fue el ascenso al empleo de brigada que algunos medios gráficos se hicieron eco de la promoción de los ascendidos en las unidades de la localidad.
A diferencia de lo que supuso el empleo de sargento primero, el de brigada fue un salto cualitativo en las responsabilidades y tareas a realizar. Para aliviar la carga de los tenientes, pasamos a asumir algunos de sus servicios e incluso, en ciertos casos, sustituirlos, como ocurrió cuando se suprimió para ellos la función de comandante de la guardia de seguridad en muchos acuartelamientos.
Hubo otras vicisitudes dentro de esta promoción que no trataré aquí: hubo compañeros muy aplicados que dieron el salto a la escala de oficiales, algunos llegando incluso a coronel; otros realizaron cursos en el extranjero o en universidades españolas. El último de los cursos reglados de esta Primera Promoción fue el de Suboficial Mayor, que quizá pueda ser motivo de una quinta y última entrega… cuando llegue su momento.